Me queda un sabor perdido a tristeza y olvido, que trato de disfrazar en comentarios simples y vanos de temas sin sentido. No me entiendo ni te entiendo, tan sólo trato de reconstruir lo no-dicho y lo que ha quedado en el tintero después de tanto tiempo. Suena en mi el coro de una canción “…un buen guerrero, no vuelve la vista atrás…” Es inevitable no querer hacerlo por más batallas que se hayan librado.
Sigo, medio en pie, pero sigo… mejor echar a andar que detenerse a contemplar la esfera de cristal semirota que ha quedado en el suelo. Mejor seguir andando e intentar no mirar lo que se queda en ese tiempo sin cambio.
P.B.